AA. El principio de todo

¿Por qué escribir un blog sobre el oficio de cartero? ¿O por qué hacer un podcast?

Creo que la labor de divulgación es necesaria, a groso modo, en cualquier área de la vida. Puestos a que no nos vamos a poder dedicar a hacer de todo, es bueno cubrir al menos la curiosidad de la gente al respecto de cada profesión, de cada afición, de cada elemento que nos rodea.

A mi entender, en ocasiones es hasta necesario no solo por cubrir esa faceta de afán de conocimiento sino también por la propia necesidad de estar informado acerca de determinados servicios que usamos aunque sea de manera ocasional. Y este es el caso del servicio postal.

Correos es una empresa en la actualidad, pero que ha vivido unida permanentemente dentro del abanico de servicios propios de la administración pública. Desde 2001 pasó a ser una entidad pública de gestión propia, al margen de los Presupuestos Generales del Estado.

Esto ha llevado a cambios importantes no solo a efectos de gestión o de objetivos. Se trata de que la cobertura del mencionado servicio público queda reservado a esta entidad como prolongación a su actividad precedente, pero que a futuro no tiene asegurada. Los empleados de nuevo acceso ya no van a ser funcionarios sino personal laboral de una empresa pública. Y los funcionarios que ya queden se irán jubilando o marcando una pauta de movilidad interministerial para dejar en Correos solo a empleados públicos sin la categoría funcionarial.

La inclusión, con posterioridad, en la SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales) también marca una época, donde la Dirección de Correos queda como mera gerencia de postín, porque donde se toman las decisiones a partir de este momento es en Holding público de gestión y que depende, de algún modo, de las directrices marcadas por el Gobierno Estatal de turno salido de las urnas.

Desde la liberalización del sector postal en 2011 y con la bajada del correo tradicional (la carta), la empresa postal pública está viviendo una transformación muy lenta y farragosa donde se tiene que adaptar al mercado de la paquetería copado por empresas de mensajería que aventajan a Correos en muchos años de experiencia.

No obstante, el Grupo Correos (como ahora se denomina) está constituido por un conglomerado de 4 empresas distintas de las que hablaremos en próximas entradas y tiene a su disposición una infraestructura ingente tanto de centros operativos y logísticos, como flota de vehículos y personal humano. Por lo que no tiene nada que temer, salvo a la incompetencia de la gerencia o los deseos políticos de vincular a manos ajenas la empresa pública más grande del Estado.

Iremos desgranando este contenido de la mejor manera posible.

En «El podcast del cartero» tenéis una serie de episodios relacionados con los productos y servicios postales, entrevistas y contenido de divulgación, así como anécdotas acaecidas durante el desarrollo de la labor de quien les escribe.

Gracias por leer. Os espero en el siguiente.

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